Editorial de agosto '08
Actualmente, estamos viviendo tiempos profetizados por la Santísima Virgen María, son tiempos de grandes cambios tanto en lo social, moral, espiritual, económico, político, cultural y ecológico; estos cambios son consecuencia del egoísmo del hombre y sobre todo, el vivir alejado de Dios.
La Virgen Santísima, preocupada por estos cambios donde el hombre no tiene una vida espiritual sólida y un conocimiento profundo acerca de la vida eterna en plenitud, se ha manifestado en diversos lugares para hacernos conciencia de las verdades del Evangelio y regresar al camino verdadero.
Esta encomienda que tiene la Virgen de su Amadísimo Hijo en su manifestación bajo la advocación de la Virgen del Rosario del Pozo, en Sabana Grande, Puerto Rico en el año de 1953, requiere de apóstoles comprometidos para difundir el rezo del Santo Rosario, la vivencia de las virtudes y sacramentos, la adhesión a la Santa Madre Iglesia, regresar al origen en el que Dios nos concibió desde el principio para así formar una nueva estirpe de cristianos verdaderos, hombres que con su boca y su ejemplo, transformen este mundo caído, en restituído, totalmente renovado en donde Dios Nuestro Señor, reine por siempre.
Los fenómenos naturales que en los últimos meses se han manifestado en la Tierra, nos hace pensar que la naturaleza está cobrando lo que el hombre no ha cuidado y renovado, lo que ha provocado el calentamiento global con cambios climáticos severos, inundaciones como pocas veces las ha habido en diferentes puntos del globo, terrremotos en diversos lugares, sequías extremas, tornados, incendios de grandes magnitudes. ¿Qué es lo que el hombre está haciendo con su entorno con los cuatro elementos: tierra, agua, fuego y aire? ¿Hasta dónde quiere llegar?
Es tiempo de reflexionar y actuar de forma inmediata, la Purísima del Pozo nos invita a estar en estado de Gracia constante, difundir el Evangelio y el rezo del Santo Rosario por doquier; comunión y confesión constantes para salvar almas que se pierden por millares y vivir en constante oración, penitencia y sacrificio, ya que como nos menciona Nuestro Señor en las Sagradas Escrituras, no sabemos ni el día ni la hora en que seremos llamados a rendir cuentas.
El mundo de Dios, la Vida Eterna está esperándonos, demos un sí rotundo para participar de la plenitud de Dios, ahora y para siempre.


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eso es lo ke dios necesita de la humanidad
ke la virgen nos jale las orejas para poder entender necesitamos saber de Dios para interesarnos ke buena labor estan haciendo
Me parece maravilloso crear conciencia acerca de la situación real del mundo, unamonos a esta importante labor difundiendo el rezo de Santo Rosario en nuestra comunidad. Con alegría seamos esos católicos que Dios y María están esperando.