Editorial de junio

Junio 2009
santisima-trinidadDurante el mes de junio tenemos festividades de nuestra Iglesia que tienen gran relevancia dentro de nuestra Liturgia. En primer lugar no podemos dejar pasar la festividad de “la Santísima Trinidad”, es a través de este Misterio y Dogma de nuestra fe que recitamos en el Credo Niceno-constantinopolitano, formulado para el siglo III de nuestra era. Los primeros Padres de la Iglesia quisieron dejar consignada esta trascendental verdad durante los primeros siglos del nacimiento de la Iglesia contra todas las interpretaciones falsas y filosofías anticristianas que amenazaban la naciente fe cristiana.

La festividad de Corpus Christi,  establecida por el Papa Urbano IV, quien al enterarse que en Bolsena, donde en 1263 o 1264 se produjo el llamado Milagro de Bolsena; consistente en que  un sacerdote que celebraba la Santa Misa tuvo dudas de que la Consagración fuera algo real. Al momento de partir la Sagrada Forma, vio salir de ella sangre de la que se fue empapando en seguida el corporal. La venerada reliquia fue llevada en procesión a Orvieto el 19 junio de 1264. Hoy se conservan los corporales -donde se apoya el cáliz y la patena durante la Misa- en Orvieto, y también se puede ver la piedra del altar en Bolsena, manchada de sangre.

El Santo Padre movido por el prodigio, y a petición de varios obispos, hace que se extienda la fiesta del Corpus Christi a toda la Iglesia por medio de la bula "Transiturus" del 8 septiembre del mismo año, fijándola para el jueves después de la octava de Pentecostés y otorgando muchas indulgencias a todos los fieles que asistieran a la Santa Misa y al oficio.jesus-sacred-heart

Finalmente, la Festividad del Sagrado Corazón de Jesús, devoción que se remonta a los inicios de nuestra Iglesia y que por la revelación hecha a Santa Margarita María Alacoque el 16 de junio de 1675, en la  que Nuestro Señor se le apareció y le mostró su Corazón.  El Corazón de Jesucristo estaba rodeado de llamas de amor, coronado de espinas, con una herida abierta de la cual brotaba sangre y, del interior de su Corazón, salía una cruz.  Santa Margarita  escuchó a Nuestro Señor decir: "He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres, y en cambio, de la mayor parte de los hombres no recibe nada más que ingratitud, irreverencia y desprecio,  a este sacramento de amor." Con estas palabras Nuestro Señor mismo nos dice en qué consiste la devoción a su Sagrado Corazón.

Seamos asiduos devotos al Corazón de Jesús y festejemos un día después de venerar su Sacratísimo corazón el Inmaculado Corazón de María, su Madre y Nuestra Madre, su Amor y nuestro amor, para junto a estos dos Sacratísimos Corazones podamos intensificar cada día más nuestra vida en el espíritu y alcanzar el Propósito para el cual fuimos creados, alcanzar la Plenitud de la Santidad.

La Editora.

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