Editorial del Mes de Julio

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En este mes de julio, el día 16, tendremos la festividad de Nuestra Señora del Carmen. En esta manifestación de María Santísima a San Simón Stock, la Virgen le dio a conocer al insigne Santo la necesidad que tienen las almas que van al Purgatorio de sufragios y oraciones para liberarse del tormento que las aqueja por estar separadas del amor de Dios, mientras purifican sus pecados y faltas que cometidos durante su vida no pudieron purificar al ser sorprendidos por la muerte.

La Virgen, Nuestra Señora del Carmen, le dio entonces a conocer a Simón Stock un remedio para lograr que el mayor número de almas que muriesen y llegaran al Purgatorio, pudieran ser liberadas de estos tormentos, el siguiente sábado de su entrada al lugar de Purificación. Para ello María Santísima pidió a este Santo que diera a conocer la devoción a su santo escapulario, a través de este sacramental de color café que lleva las iniciales de la Virgen Santísima, y la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, el fiel que lo porte con devoción durante toda su vida una vez que el sacerdote se lo imponga, será liberado del Purgatorio, el siguiente sábado que ocurra después de su muerte.

El escapulario de la Virgen del Carmen, le puede ser impuesto a cualquier fiel que lo solicite durante la celebración del 16 de julio, al sacerdote de su parroquia, o bien a cualquiera de los sacerdotes de la Orden de los Carmelitas que se encuentran en algún templo dedicado a Nuestra Señora del Carmen. No existe ningún requisito en especial para que a un fiel se imponga y pueda portar el escapulario carmelitano, lo único que requiere ese fiel, es el deseo de portarlo y por lo tanto de querer llevar una vida de mayor entrega y amor a Dios, respetando los mandamientos y tratando de evitar el pecado.

Una vez impuesto por el sacerdote el escapulario de tela café, el fiel puede sustituirlo por una medallita con la imagen de la Virgen y la del Sagrado Corazón, que hace las veces del mismo escapulario y le asegura a la persona que no se le destruirá mientras lo lleva con él.

Debemos, al conocer esta devoción hacernos cada vez más conscientes de la necesidad de ir dejando en nuestras vidas, el pecado que nos aleja de Dios, y por lo tanto de nuestra verdadera Patria que es el Cielo, y también debe dejar en nuestras almas el deseo de permanecer en vela y preparados en la oración, el sacrificio, la penitencia y la vivencia auténtica de las virtudes, para que de esta manera la Virgen Santísima pueda interceder ante su Amadísimo Hijo por nosotros, para el día que Dios disponga que debemos nacer a la vida eterna y así gozar de la felicidad para siempre que se nos está reservada en nuestra verdadera patria que es el Cielo.

La Virgen del Rosario del Pozo, en todos sus mensajes dejados en Sabana Grande, Puerto Rico, en el 1953, nos hace conscientes de la necesidad de alejarnos del pecado, para de esta forma poder alcanzar mediante una vida de purificación en la oración, penitencia y sacrificio, amor a las virtudes y práctica continua y profunda de los Sacramentos, la Vida Eterna.

En su mensaje la Purísima del Pozo, Nuestra Señora del Rosario, nos invita a ser definición en estos tiempos de confusión y nos hace una Promesa: facilitarnos o proveernos de las gracias necesarias para la salvación antes de la muerte, si la proclamamos como Madre del Verdadero Camino hacia el Padre, de esta forma la Virgen del Rosario nos entrega en nuestras manos un escapulario, el escapulario de nuestro ser que entregado a Dios, aborreciendo el pecado y proclamándolo como Madre del Verdadero Camino hacia el Padre, pueda entonces purificarse de las faltas y alcanzar la felicidad eterna en el Cielo.

La Editora.

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