¿Depresión? ¿Yo?..

depresion-clinicaSi eres como muchos, que se creen  invulnerables y que nunca les  pasará, debes leer este artículo.

La depresión es algo común en estos tiempos y se manifiesta bajo un despliegue de disfraces confusos.  Hay formas leves de depresión que pueden pasar inadvertidas, y otras que son serias y debilitantes.  A veces la depresión dura sólo un breve período, otras veces viene y se va, y en algunas ocasiones se trata de una dolencia prolongada, casi constante.  La depresión afecta a millones de personas y se traduce en una gran angustia y  sufrimiento. Se ha empleado una variedad de nombres para describirla: melancolía, acceso de hipocondría, consumirse poco a poco, retraimiento o decaimiento.

Cuando alguien está deprimido la característica principal es un abatimiento (perder el ánimo) persistente, o una pérdida general de interés y disfrute por las cosas que previamente le resultaban atractivas o placenteras.  La depresión es una experiencia aterradora que hace sentir a la persona aislada y sin esperanzas.  Cada uno la sufre como una experiencia propia y puede resultarle muy difícil comunicarla a los demás y todavía más ser capaz de explicar esos sentimientos.

Algunos síntomas que se pueden observar  durante al menos  dos semanas son:
Pérdida de interés y de disfrute de actividades que anteriormente le estimulaban y causaban satisfacción.   El estado de ánimo se caracteriza por los siguientes síntomas: tristeza, melancolía, desesperanza, apatía, falta de iniciativa e irritabilidad. También puede que se observe las siguientes características:

• Sueño alterado o exceso de sueño.
• Cambio en el apetito, pérdida o aumento de peso.
• Disminución de la actividad mental y física o agitación.
• Dificultad para concentrarse o indecisión.
• Cansancio, falta de energía.
• Sentimientos de inutilidad o de culpa excesiva.
• Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio.

La depresión leve se caracteriza por la presencia de sólo cinco de los síntomas  mencionados anteriormente.  Tiene poco impacto en la capacidad de la persona para funcionar con normalidad. Por el contrario, en la depresión grave estarán presentes con mayor intensidad la mayoría de los síntomas.

Posibles causas de la depresión
Algunas causas comunes para sufrir depresión son tensiones mentales, mejor conocido como “estrés”, la muerte o la enfermedad de un pariente allegado, dificultades en la vida sexual, trastornos en el trabajo, problemas  económicos o pérdida de empleo.  Algunas lesiones físicas y enfermedades suelen ir seguidas de depresión.  El consumo excesivo de alcohol puede redundar en la depresión.  En las mujeres, que son más propensas a la depresión que los hombres, puede ser producido por el embarazo, la lactancia y la menopausia. El cambio de rol (de ganar dinero a ser dependiente),  o cambio en la relación de pareja y falta de apoyo. Aunque también puede ser causada por problemas neurálgicos.

Consejos  prácticos para quienes padecen de depresión

Es vital que consulte a un médico cuando no se sienta bien y experimente síntomas desagradables y persistentes. Las terapias psicológicas como los medicamentos antidepresivos pueden tratar la depresión con eficacia. A menudo, en la depresión intervienen factores interrelacionados.  Examine los distintos aspectos del estilo de vida, como la dieta, el ejercicio, el consumo de alcohol, las actividades y los problemas prácticos y emocionales. El ejercicio se vincula con la mejoría de los síntomas de depresión demás de tener otros beneficios para la salud. Mantenerse ocupado durante el día ayuda a mantener a raya la depresión. Cambie su rutina, participe de actividades nuevas, trabaje de voluntario en organizaciones de beneficencia, esto le ayudará a reenfocar su atención en ayudar a los demás.  Sus propias situaciones le parecerán menos graves y agobiantes.

Recordar sobre todo que Dios nunca nos abandona y que debemos confiarle a El todas nuestras situaciones. Estrechar su relación con Dios a través de la oración le brindará la confianza para superar la depresión. Recurra también a la  Santísima Virgen del Rosario del Pozo quien nos brinda su apoyo y  protección. Cuando las aguas de la depresión suban  pareciendo que nos ahogamos, Nuestra Madeepresdre nos dice: “Cuando las aguas suban rugientes,  allí estaré contigo para protegerte” (sexto mensaje). Confiemos poniéndonos al amparo y protección divina haciendo lo que nos corresponde. Encontraremos, tomados de su mano, el propósito de nuestras vidas y nuestro rol dentro del plan de Dios; entonces, comenzara a esfumarse la depresión.

Y por último, dos cosas importantes: el sacramento de la penitencia y una dirección de un director espiritual. La confesión de los pecados es como un ungüento para las heridas del alma, definitivamente la cura: por otro lado el tener un director espiritual es sumamente importante. El  Papa Benedicto XVI ha dicho que es “válido para todos la invitación a recurrir a los consejos de un buen padre espiritual, capaz de acompañar a cada uno en el profundo conocimiento de sí mismo, y conducirlo a la unión con el Señor, para que su existencia se conforme cada vez más al Evangelio".

¡Así que, busque uno! Dios le proporcionara a través de todas estas herramientas  la ayuda que necesita.

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