La Corona de Adviento
La Corona de Adviento con sus cuatro velas es un símbolo tradicional proveniente de Alemania y que se ha difundido por todo el mundo. Representaba el ruego para que el Dios-sol regresara con su luz y calor durante el invierno.
Las cuatro velas que se colocan alrededor, significan la luz que disipa las tinieblas del pecado, son tres de color morado, que hablan del deseo de conversión y una rosa que habla de la alegría vivida con María, por la inminente llegada de Jesús. La vela blanca que se coloca en el centro es la Luz de Jesús que con su nacimiento, viene a iluminar por completo la vida del hombre.
El círculo que está simbolizado en la corona de adviento no tiene principio ni fin, lo cual es señal del Amor de Dios que es Eterno, sin principio ni fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar.
La corona de adviento se hace con follaje verde sobre el que se insertan cuatro velas. El color verde simboliza la esperanza y la vida. El follaje verde va enredado por un listón rojo, que simboliza el amor de Dios que nos envuelve constantemente.
Tres velas son violetas, una es rosa. El primer domingo de adviento encendemos la primera vela y cada domingo de adviento encendemos una vela más hasta llegar a la Navidad. La vela rosa corresponde al tercer domingo y representa el gozo. Mientras se encienden las velas se hace una oración, utilizando algún pasaje de la Biblia y se entonan cantos. Esto lo hacemos en las misas de adviento y también es recomendable hacerlo en casa, por ejemplo antes o después de la cena. Si no hay velas de esos colores aun se puede hacer la corona ya que lo más importante es el significado: la luz que aumenta con la proximidad del nacimiento de Jesús quien es la Luz del Mundo. La corona se puede llevar a la iglesia para ser bendecida por el Sacerdote.
Encender semana tras semana los cuatro cirios de esta corona, debe ser un reflejo de nuestra preparación para recibir a Nuestro Señor Jesucristo en la Navidad. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre. El Pueblo de Israel recibió de Dios la promesa y los profetas la mantenían viva en los corazones. Nosotros, por el bautismo, estamos llamados a ser profetas y anunciar el reino de Dios. Es así que nosotros, en Cristo, somos luz.
BENDICION DE LA CORONA:
!OH¡ Señor, que por cuya palabra todas las cosas son santificadas, envía tu bendición sobre esta corona y permite que todos los que compartimos alrededor de la misma, preparemos nuestro corazón para la llegada de Cristo al mundo y recibamos de Él, las gracias abundantes por la dulce y maternal intercesión de la Virgen Purísima del Pozo, para que con la llama del amor encendida en nuestros corazones llevemos la luz de Cristo a los demás y cantando tus bendiciones seamos también mensajeros de tu amor, Amén.
Primera semana
HUMILDAD
(Se prenderá una vela morada y se dirá esta oración)
Dios Padre, todopoderoso y eterno, despierta en tus hijos el anhelo ferviente de esperar la venida de Tu Hijo Jesucristo, practicando las buenas obras y la vivencia de sus virtudes, como la humildad, y así reconocer nuestra nada delante de Tí. Derrama tus abundantes gracias para que bajo el manto y la protección de la Purísima del Pozo, Nuestra Señora del Rosario, merezcamos poseer el Reino Celestial. Amén.
Todos: Ven, ven Señor no tardes. Ven, ven que te esperamos.
Segunda semana.
CASTIDAD
(Se prenderá dos velas moradas y se dirá esta oración)
Dios todo poderoso y eterno, concédenos que ningún obstáculo impida nuestra solicitud en prepararnos para la venida de Tu Hijo, practicando las buenas obras de sus virtudes como la castidad y así poder obtener esa exquisita pureza del ser. Derrama tus abundantes gracias a través de la Santísima Virgen María para que con su enseñanza y sabiduría nos conduzca a una intima unión con Él, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
Todos: Ven, Señor, acompáñanos para que la alegría de esta Navidad esté llena de Luz.
Tercera semana.
CARIDAD
(Se prenderá tres velas moradas y se dirá esta oración)
Dios Uno y Trino, Tú que deseas poseer una Nueva Estirpe a través de la Virgen Purísima del Pozo, en estos tiempos de materialismo, egoísmo y murmuración, permite que practicando las buenas obras y la vivencia de sus virtudes como la caridad, llevemos en nuestra boca y en nuestro ejemplo la difusión de Tu Evangelio por todo el mundo.
Amén.
Todos: El Señor llama a todos los hombres. Señor, que todos sepamos abrirte el corazón.
Cuarta semana.
PACIENCIA
(Se prenderá las cuatro velas y se dirá esta oración)
Dios, Carismático en toda Tu perfección te rogamos que infundas en nuestro ser tu gracia para que, practicando las buenas obras y la vivencia de las virtudes, como la paciencia, reconociendo y venerando la encarnación de Tu Hijo Jesucristo, anunciada por el Ángel Gabriel a María, consigamos con su Pasión y Cruz llegar a la gloria de Su Resurrección. Amén.
Todos: Ahora y siempre por los siglos de los siglos hasta que vuelvas.
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Fuentes empleadas para la redacción del Artículo: www.corazones.org y www.aciprensa.com


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