La Virgen Vestida de Negro
Durante los 33 días de su aparición en Sabana Grande, Puerto Rico, la Santísima Virgen vestía una túnica blanca y un manto azul, una corona de siete estrellas y cuatro prendas color marrón: el cinturón, el broche, el rosario y las sandalias. Sin embargo, el quinto día, cuando visitó por primera vez la escuelita donde los tres niños videntes estudiaban, la Santísima Virgen entró vestida completamente de negro. ¿Qué querría decirnos la Santísima Virgen al presentarse vestida de esta manera?
Ese día, Ella demostró el profundo dolor que sentía y le dijo a los niños con gran tristeza en su rostro, que llegaría el tiempo en que la humanidad viviría de espaldas a Dios. Esto nos recuerda sus mensajes en donde Ella nos alerta que la humanidad está sumida en la indiferencia debido a la falta de fe, esperanza y caridad.
Recordemos el momento de la Presentación del Niño Jesús en el templo cuando el anciano Simeón, inspirado por el Espíritu Santo, le dijo a María: “y a ti una espada te atravesará el corazón” (Lc 2, 35). La misma espada que Ella menciona en su cuarto mensaje: “Algunos hijos nuevos, consagrados a mi pequeño reinado, traspasarán mi corazón con la espada de la traición y abandono de su promesa a Nuestro Señor Jesucristo”. ¡Qué tan fácil olvidamos nuestras promesas bautismales, nuestros compromisos de fe!
Desde entonces la Santísima Virgen vela por cada uno de sus hijos y siente una profunda tristeza cuando tan solo uno se pierde. ¿Cuál será ahora su dolor, cuando Ella nos está diciendo en sus mensajes que miles de almas se pierden diariamente? En su quinto mensaje, la Purísima del Pozo con profundo sufrimiento dice: “cubro mi cabeza con velo negro hasta que sus corazones se ablanden y retomen las gracias del perdón”; esto refiriéndose a las almas que por la falta de amor en su corazón están llenas de odio y de venganza.
Meditemos en la situación actual en el mundo: abortos, drogas, incestos, asaltos, violencia, crímenes, injusticias, guerra, depravación, narcotráfico, secuestros, fraude y egoísmo por todas partes. Sin embargo, todo esto pasa inadvertido para muchos y vemos como la Virgen Santísima en su sexto mensaje lo dice claramente: "…La humanidad se sumerge en el mundo del placer, en el materialismo, en los vicios, en las comodidades y los seres humanos se adormecen y no visualizan ni sienten la vida espiritual. Hasta los que dicen ser fieles seguidores de mi Hijo Jesús se han llenado de indiferencia y han perdido la fe…”
Si María Santísima nos visitara de nuevo, ¿cómo creen que estaría vestida, con su manto azul y su hermosa corona o tal vez vestida de negro como la vieron muchas personas bajando de la montaña el último día de la aparición? Les invitamos a que recorramos con la Virgen del Rosario del Pozo toda esta Cuaresma, tras las huellas de Cristo y que arduamente trabajemos para tener una conversión inmediata y sincera, a través de la negación continua de nosotros mismos con pequeños actos de amor; así consolaremos el corazón de nuestra Madre y nos encaminaremos a ser parte de su broche de la nueva estirpe.



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