Editorial de Abril del 2010

“…vencerá el amor verdadero, ese amor que llevó a nuestro Señor Jesús a la Resurrección, venciendo la muerte...”

Con estas palabras de la Purísima del Pozo (en su sexto mensaje), queremos iniciar este editorial, donde deseamos unirnos a todos ustedes en un abrazo fraterno lleno de amor, alegría y paz por gozosa celebración de la Pascua de Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

¡Venció el Amor sobre la muerte y sobre el mal! Jesucristo nos enseñó que el amor es igual al sacrificio, y que cuanto más se ama, más capacidad de sacrificio habrá. Ese es el verdadero amor. Por eso, en Pascua de Resurrección gritamos con júbilo: “¡Aleluya, aleluya, el Señor resucitó!”. Es el grito de fe que nos mantiene de pie a cada cristiano y que por estos 21 siglos de historia nos ha movido a esperar en la promesa de la vida eterna. Esa vida eterna que El prometió a todos los que creyendo en el Reino de los Cielos, vivieran el Evangelio, amando y sirviendo a Dios sobre todas las cosas.

Las manifestaciones sobrenaturales que ocurrieron durante los 33 días de las apariciones de la Virgen del Rosario del Pozo, tuvieron como finalidad que nos diéramos cuenta de ese mundo sobrenatural de Dios y esa vida eterna, de la cual venimos y a la que hemos de retornar. En ese orden de ideas, para la Santísima Virgen es tan importante resaltar la Resurrección de Cristo, que fue el tercer día de la aparición (sábado 25 de abril del 1953) que Ella habló por primera vez a los niños videntes, diciéndoles: “No tengan miedo, Soy la Virgen del Rosario”; recordando con este simbolismo el tercer día en que Nuestro Señor Resucitó.

En su sexto mensaje vemos como Ella hace tanto hincapié en que sintamos este mundo espiritual y para que no perdamos la fe en él. Ella nos dice insistentemente, con corazón de Madre: “…Esparzan por el mundo la nueva de mi Hijo, existe una vida sobrenatural y eterna. Ésta no es ilusión  ni es etérea, sino que es auténtica, palpable. Anuncien la vida después de la muerte como el  nacimiento a la verdadera vida, donde ya no se muere y Dios nos proveerá todo sin sufrimientos. En la vida eterna participaremos de la gracia bendita y eterna  del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; será la felicidad eterna…”.

María Santísima, en la advocación a la Virgen del Rosario del Pozo, ha fomentado y arraigado en cientos de miles de corazones en todas partes del mundo esta fe profunda en la vida eterna. Pero también la esperanza y la alegría de ese mundo sobrenatural y eterno que hemos de disfrutar por siempre, en la morada eterna del Padre. Esperamos puedan poner sus corazones en manos de la Santa Madre de Dios para que Ella les lleve al Corazón Misericordioso de su Amado Hijo Jesús.

¡Felicidades, Misión Nuestra Señora del Pozo!

1 Responses »

  1. Hola,
    Que maravillas hace Nuestra Madre Santisima, yo en lo personal tengo dos experiensas maravillosas de Nuestra Madre Santisima y una de Nuestro Padre Santisimo:1ra fue en el ano 1992 estaba rezando el rosario en mi casa recostada en mi cama, cuando de repente empeze a oler rosas frescas muy fuertes y se que ella estaba con migo en ese momonto. 2do En mi trabajo habia unas amigas muy buenas que me invitaron a un encuentro latino en California, fui un dia estabamos todos orando con los ojos cerrados y hyo estaba escuchando a las personas que opraban en lenguas, de repente alguien me toco por el hombro abri los ojos y no mire a nadie, era Jesus el estaba con migo.3ra estaba viviendo en Phoenix y rezaba todos los dias el Santo Rosario, en mi trabajo estaba una muchacha que tenia una nina de 4 años, la niña tenia un tumor de agua en un lado de su cabecita al dia siguiente la iban a operar, y al rezar el Rosario pedi por ella ya en la noche tuve un sueno en el sueno aparecio una luz redonda y la Virgen empezo a hablarme en un idioma que yo no conocia lo que yo entendia es que me decia que la nina iba a estar a salir bien de la operacion. y Bendito sea Dios y Nuestra Madre todo salio bien.

    Que maravillas nos da Dios y Nuestra Madre.
    Dios vendiga a cada una de las personas que leen estos mensajes maravillosos.

    Maru.