Décimo Tercer Día: Martes 5 de mayo de 1953

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Según alegaciones que hiciera una joven peregrina, la primera curación realizada por la Virgen con agua del Pozo fue la de ella, ya que desde muy niña venía padeciendo fuertes dolores de cabeza y del cerebro. Decidió visitar el sitio de la aparición usando el agua del pozo y manifestó sentirse completamente bien.

Manifestaron los niños ese día que la Virgen pedía que se rezase en ese sitio siete (7) rosarios diarios por la paz del mundo y la conversión de los pecadores. Este pedido fue profético y significativo. Profético porque nos anticipaba la necesidad de mucha oración y significativo porque el número siete (7) significa Plenitud.

Por otro lado, otras niñas dicen que la Virgen ha asegurado que la Virgen ha dicho que “todo aquel que tome el agua del pozo con fe, sanará de sus dolencias”.

Mientras la profesora Josefa Ríos daba clase por la mañana, la Virgen hizo su acostumbrada visita al plantel. La maestra no la vio pero como a las 11:00 de la mañana, la clase gritó a coro: “Teacher, allí está la Virgen”, mientras señalaban hacia la puerta. Mientras, los centenares de peregrinos que estaban frente a la escuela dieron sus rosarios y escapularios a los niños para que la Virgen los bendijera, y así lo hizo la Virgen.

Alegan los niños que la Virgen requirió del P. Romualdo Ortiz que visitara la escuela, pues deseaba hablar con él. Un grupo de niños visitó al sacerdote y le comunicó los deseos de la Virgen, pero él dijo que no tenía autorización del obispo.