Vigésimo Segundo Día: Jueves 14 de mayo de 1953

17794-R2-01-1

Este día volvieron los niños en procesión precedida por una gran muchedumbre hacia el pueblo. La muchedumbre exterioriza su disgusto e inconformidad con la actitud asumida por el sacerdote de aquella parroquia, pues la visita de los niños al templo fue como resultado de que alegaron haber recibido por la noche a la Virgen y que la Virgen les recomendaba visitar el templo de Sabana Grande para que orasen en el mismo y con ello llevasen a las autoridades eclesiásticas la verdad.

Mientras tanto, las fiestas patronales de San Isidro se habían quedado prácticamente desiertas, porque el público se ha concentrado sobre los terrenos de la escuela Lola Rodríguez de Tió, en Rincón, en búsqueda apasionada del milagro. En Rincón, los peregrinos hicieron sus propias oraciones. Hay una creciente avalancha de peregrinos que procuran obtener agua del manantial de Rincón.

A medida que se acerca el 25 de Mayo,  se reproduce cada día en Rincón una mayor solemnidad. La gente se vuelve silenciosa y, por lo general, habla en voz baja. No hay apretujamientos para lograr agua del pozo. Los peregrinos llegan en dos filas, una de hombres y otra de mujeres, y van avanzando lentamente, por horas enteras, bajo las inclemencias del tiempo, hasta llegar al codiciado manantial de donde fluye agua de las entrañas de la ladera. La gente reza a la sombra de los árboles, tranquilamente, como si buscaran su purificación para el día del milagro.

En jornadas en que han participado de 2,000 a 3,000 automóviles diariamente las fuerzas del teniente Mercado merecen crédito por la perfecta regulación del tránsito en la congestionada carretera que conduce a Rincón.