La Visitación de la Purísima del Pozo
SÉPTIMO DÍA
EL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO Y LA VIRTUD DE LA DILIGENCIA
Se enciende el cirio de la Purísima del Pozo, Nuestra Señora del Rosario y se lee la siguiente meditación:
Oración: Que la luz del cirio de la Purísima del Pozo ilumine siempre nuestro hogar y sea reflejo de nuestra fe en el mundo sobrenatural y la vida eterna; nos recuerde la presencia amorosa del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y que debemos mantener encendido el cirio de nuestra vida interior, la vida de la gracia, con nuestra oración, vida de virtud y entrega a Dios. Amén.
MEDITACIÓN
Mis hijos amados: Deben esforzarse por alcanzar la vida eterna, auténtica, real y palpable, realizando con prontitud toda clase de buenas obras; esparzan por todo el mundo el rezo del Santo Rosario, la frecuencia de los sacramentos, de manera especial, el Santo Sacrificio del Altar, la Sagrada Eucaristía, y la vivencia auténtica de mis virtudes.
“Prometo, que si hicieras todo lo pedido por mi Hijo Jesús y lo señalado en mis mensajes, te protegeré del maligno y de todos los males; en especial, te ayudaré para que encuentres la salvación eterna, la prometida por mi Hijo Jesús.”
Finalmente, contempla la séptima estrella de mi corona, simboliza el sacramento del MATRIMONIO. El matrimonio es el sacramento que santifica la unión del hombre y la mujer y les da las gracias necesarias para ayudarse mutuamente y educar cristianamente a los hijos.
El matrimonio debe ser, para los hijos, el reflejo del amor del Padre, un amor sin egoísmo, sacrificado y de entrega total. Si alguna vez en su matrimonio faltara la comprensión, intercederé por ustedes ante mi Amadísimo Hijo, al igual que hice en las bodas de Caná.
Por último, observen mis SANDALIAS. Éstas simbolizan ese primer paso en su vida como cristianos.
La séptima estrella de mi corona también representa la virtud de la DILIGENCIA, que nos mueve a obrar con esmero y prontitud toda clase de buenas obras, poniendo a Dios sobre todas las cosas, no filosófica ni superficialmente, sino de corazón y práctica diaria.
Práctica de la virtud de la Diligencia
La Virgen nos invita a conocer y vivir su mensaje, que es un meditar el Evangelio de Cristo y a compartirlo con otras familias, para que se logre el propósito de su visita. “Deberá haber un llamado a vivir una vida de entrega y acción apostólica de mayor diligencia.”
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QUE ESTÁ A CONTINUACIÓN



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