JUAN ÁNGEL COLLADO

¿Quién es verdaderamente?

Los tiempos de Dios son perfectos. Su obra prevalecerá pese al maligno que lucha por su destrucción. Los hombres que luchan por la obra de Dios encaran grandes sufrimientos, pero cuando se mantienen de pie, firmes en su fe, dan lecciones al mundo de su verdad. Juan Ángel Collado Pinto, con un propósito inmenso del Cielo, ha sobrellevado con grandes sacrificios, con dedicación a destiempo y con integridad los embates que atentan contra la obra de Dios. Firme en su divina encomienda ha demostrado al mundo que sólo Dios vive y obra en él.

Publicado: 25 de septiembre de 2020

 

Juan Ángel Collado Pinto nació en el Barrio Rincón de Sabana Grande, Puerto Rico, el 10 de febrero de 1945. Criado en medio de una numerosa familia campesina vivió sus primeros años en una humilde casa, a unos tres kilómetros del pueblo. Trabajó en dos compañías multinacionales de comunicación, en puestos gerenciales.

A la edad de 8 años, en el 1953, tuvo el privilegio de ver y hablar con la Santísima Virgen durante 33 días. Aquel niño, quien en la actualidad tiene 75 años, ha trabajado incansablemente por transmitir al mundo lo que la Santísima Virgen, bajo la advocación de la Virgen del Rosario del Pozo, le encomendó.

La trayectoria del señor Collado, como instrumento de la Virgen María para trasmitir su mensaje urgente a esta generación, es amplia. Comenzó poco antes de cumplirse los 30 años después de la aparición, cuando se cumplió el momento señalado por la Santísima Virgen para difundir y propagar su mensaje. Divulgó el primero de los siete mensajes que la Virgen le confió en el año 1978.

 

Cumpliéndose los 30 años de la aparición y hasta los 33 años, esto es durante los años 1983 al 1986, recorrió la Isla de Puerto Rico, impartiendo a diario, en cientos de parroquias, su charla testimonio e impactando entre 67,000 y 89,000 personas por año.  De esta manera el señor Collado logró que se fundara la Asociación Pro Devoción a la Virgen del Rosario, en el 1985.

Una vez fundada la Asociación en Puerto Rico, el señor Collado comenzó a viajar frecuentemente a diferentes países de Latinoamérica, Norteamérica y Europa como portavoz del mensaje de restitución que la Virgen le encomendó difundir. Visitó decenas de ciudades y como apóstol evangelizador incansable recorrió e impartió su testimonio y difundió el pedido de la Virgen, como por ejemplo, en los estados y ciudades de México, tales como: Cancún, Mérida, Veracruz, Córdoba, Xalapa, Ciudad México, León, Ciudad Juárez, Guadalajara, Monterey, Querétaro, Celaya, Chihuahua, Hidalgo del Parral y San Francisco del Oro.  Igualmente, propagó el mensaje de la Virgen en ciudades de la Republica Dominicana como: Santo Domingo, Barahona, Santiago y La Romana; en la República del Perú: en Lima, Chiclayo, Pueblo Libre y en el Rímac; en España: en Salamanca, Madrid, Segovia, Ávila y Barbastro Monzón.  En Lisboa, Portugal.  En Estados Unidos: en El Paso, Texas; San Diego, California; Pensilvania, Nueva Jersey y en otros países de Latinoamérica y Europa.

Millones de personas han sido beneficiadas por su ardua labor esparciendo la devoción de la Virgen del Rosario del Pozo, sus mensajes y enseñanzas, lo que ha propiciado que esta devoción mariana sea la más grande en Puerto Rico y una de las de más grandes en frutos de conversión y devoción en el mundo.

El señor Collado es padre fundador de la Misión Nuestra Señora del Pozo, donde surgieron como fruto de su diligencia y dedicación, no solo cientos de misioneros laicos consagrados a la Virgen, sino como fruto excelso y encomiable es el padre fundador de la Obra Misionera de la Restitución, compuesta por vocaciones sacerdotales y religiosas reconocidas y activas en varios países. Su vida de sacrificios y entrega a la encomienda que la Virgen le dejó ha dado grandes frutos de conversión, retorno a los sacramentos de la Iglesia y, sobre todo, frutos de santificación.

En 1986, por su divulgación constante y diligente del pedido de María, el impacto de la devoción a la Virgen en la Iglesia de Puerto Rico fue tan significativo que logró que la imagen de la Virgen del Rosario fuese coronada canónicamente como Virgen Peregrina de las Gracias en misa solemne por Mons. Fremiot Torres Oliver, presidente de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña.

En 1988 fundó la Misión de la Virgen en México, y en menos de dos años esta misión creció en cientos de líderes y miles de devotos hasta ser hoy en día una misión que consta de millones de miembros en todos los estados de México.

En el 1994, fundó la Misión en República Dominicana; en el 2000, fundó la Misión del Perú. En los próximos años, fueron surgiendo otras misiones en diferentes países de Latinoamérica y en Estados Unidos.

La creciente devoción que existe en muchísimos países, que llegó a registrar 8 millones de almas, en estos momentos es incontable. Estas conversiones son fruto del ejemplo y la palabra del señor Collado, quien ha cumplido fielmente la encomienda que le diera la Virgen del Rosario del Pozo.

Para difundir aún más el mensaje de la Virgen, el señor Collado fundó organizaciones de apoyo al mensaje y propósito de la Virgen como es la corporación True Way Productions, fundada en el 1987 para llevar un mensaje de transformación al hombre de este tiempo y que tiene la encomienda de difundir el mensaje de la Virgen del Rosario del Pozo, a través de los medios de comunicación. En el 1989, fundó Ciudad El Salto, ahora Ciudad Mística, para cumplir un pedido que la Virgen le hizo durante la aparición.

Es importante notar que en los años en los que el señor Collado comenzó a impartir su testimonio en innumerables parroquias, capillas en Puerto Rico, también lo escucharon muchos sacerdotes y obispos, quienes encontraron su charla testimonio recomendable y edificante para la fe. Entre estos se encuentran:

  • S.E.R. Mons. Fremiot Torres Oliver, Presidente de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña
  • S.E.R. Mons. Enrique Hernández, Obispo de Caguas
  • S.E.R. Mons. Antulio Parrilla, Obispo Titular de Ucres
  • S.E.R. Mons. José Andrés Corral Arredondo, Obispo Diócesis Parral, México
  • S.E.R. Mons. José Dolores Grullón Estrella, Obispo Diócesis San Juan de la Maguana en Rep. Dominicana
  • S.E.R. Mons. José Vicente Conejeros, Obispo Diócesis Formosa, Argentina
  • S.E.R. Mons. Miguel Rodríguez, Obispo Diócesis Arecibo
  • P. Isidro Navas
  • P. Jaime Franco
  • P. Francisco de Carlos
  • P. Miguel A. Ferrer
  • P. José M. García
  • P. Vicente A. Van Roig
  • P. Baltasar Hendricks
  • P. Félix Struick

El señor Collado se unió en oración y conversó sobre la aparición y el pedido de la Virgen con Santa Teresa de Calcuta. Esto ocurrió en su visita a Puerto Rico en el 1986. Ella le dijo: “Creo que la Virgen se aparece y anda buscando a sus hijos para unirlos y llevarlos al Reino de su Hijo.” A Juan Ángel le profetizó: Tendrás muchos problemas, muchas persecuciones y muchas calumnias vendrán sobre ti, pero no desmayes y sigue siendo fiel a Ella y a la Iglesia.”

También, en esos años, compartió reflexiones profundas con el Rev. Padre Aníbal Reyes, fundador de los Oblatos de la Eucaristía. Cabe mencionar que tuvo como confesor a Mons. Romualdo Ortiz, párroco de Sabana Grande en la época de las apariciones y cuya causa de beatificación se encuentra ante la Congregación de las Causas de los Santos, en Roma. De joven sirvió como monaguillo a cinco Monseñores, entre ellos a Mons. Antulio Parrilla, Obispo Titular de Ucres.

 

En 1981 presidió el Comité Pozo de la Virgen. Durante su presidencia se ocupó de restablecer y mantener la dignidad y el fervor dentro del lugar de las apariciones.  En 1985 fue uno de los principales miembros del comité que redactó las constituciones y estatutos de la Asociación Pro Devoción a la Virgen del Rosario, aprobada canónicamente por decreto por la Conferencia Episcopal Puertorriqueña.

Fue miembro principal y supervisor del grupo de trabajo que sometió varios recursos a la Congregación para la Doctrina de la Fe y al Concilio Pontificio de Laicos en Roma en favor de la devoción a la Virgen del Rosario del Pozo.

 

El señor Collado se ha presentado ante obispos y prelados de la Iglesia Católica exponiendo con fidelidad y defendiendo con fuerza el pedido que la Virgen le dio respecto al Verdadero Camino, la Iglesia de su Hijo. Fue uno de los deponentes principales en la Comisión Investigadora sobre la devoción y Misión Virgen del Rosario del Pozo, nombrada por el Papa S.S. Juan Pablo II durante los años 1992-1995. Esta Comisión fue presidida por S.E.R. Mons. Antulio Parrilla y culminó en un decreto muy favorable a la devoción de la Virgen del Pozo emitido por el Concilio Pontificio de Laicos de Roma en el año 1995. Entre otras indicaciones, recomendaba restablecer la celebración de la Santa Misa en el Santuario de la Virgen del Pozo en Sabana Grande.

Fue uno de los dirigentes principales que firmó en el año 1995 el llamado Comunicado de Conjunto con el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña, donde los Obispos se comprometían a restablecer la celebración de la Santa Misa en el Santuario de la Virgen del Pozo en Sabana Grande. El Comité Permanente de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña estaba entonces constituido por S.E.R. Mons. Ulises Casiano Vargas, S.E.R. Mons. Iñaqui Mallona y S.E.R. Mons. Juan Fremiot Torres Oliver.

Fue miembro del comité de diálogo ordenado por S.S. Benedicto XVI en el año 2005. Entre los miembros de ese comité se encontraban los obispos S.E.R. Mons. Roberto González Nieves, Arzobispo de la Arquidiócesis de San Juan y S.E.R. Mons. Félix Lázaro Martínez, Obispo emérito de la Diócesis de Ponce.

Fue consultor en varios recursos que lograron decretos favorables a la devoción, a la Misión y al Santuario de la Virgen del Rosario del Pozo.

En 2019 fue miembro del Comité coordinador de la Actividad de la Veneración de la reliquia del corazón incorrupto del Santo Cura de Ars, que se llevó a cabo el 11 de junio de 2019 en el lugar de las apariciones.  Este fue un acontecimiento histórico, trascendental y solemne, pues fue la primera actividad de la Iglesia Católica en el Santuario de la Virgen del Rosario del Pozo en 30 años.

 

En cuanto a la fundación de la obra misionera de religiosas y sacerdotes de la restitución, en 2002 viajó a Hidalgo del Parral, en México donde participó en varias reuniones con Mons. José Corral Arredondo; fruto de estas reuniones fue el decreto de erección de los religiosos y religiosas. Más adelante, tomó parte, apoyó y estableció el espíritu de la restitución pedida por la Virgen en la redacción de las constituciones de incorporación de la Obra Misionera de los Hermanos de Cristo Sacerdote o Hermanos de la Restitución, como padre fundador de esta Obra. Esta participación fue pedida por el Obispo, quien entendía que el itinerario de vida de los hermanos estaba guiado por los pedidos de la Virgen del Rosario y sus enseñanzas.

En los años 2004 al 2006, compartió con los asesores jurídico-canónicos Dr. Federico Aznar Gil y el Lcdo. en Derecho Civil y Canónico Raúl Rodríguez, de la Universidad Pontificia de Salamanca, sobre los asuntos en torno al origen de la Asociación de la Virgen del Rosario del Pozo y las constituciones de la Asociación. Estuvo en Salamanca revisando documentos y estableciendo los principios eclesiales de la Asociación. Esto fue a pedido del Dr. Aznar Gil, asesor de la Asociación y distinguido Decano de Derecho de la Pontificia Universidad de Salamanca.

Visitó al Obispo de Barbastro Monzón para cerrar los detalles de la contratación de la Obra Misionera de los Hermanos y las Hermanas de la Restitución. Revisaron los documentos de incorporación a la Diócesis de Barbastro Monzón de ambas comunidades de la Restitución y los lugares de desempeño en España. El señor Obispo autorizó la creación por decreto de las tres comunidades ante la Iglesia Católica.

En los años 2001 al 2003 visitó el Perú para ver y revisar la creación de la obra de los Hermanos de la Restitución en Lima, a través del padrinazgo de la Comunidad Religiosa de los Hermanos Redentoristas de La Victoria. A petición del Superior de los Redentoristas, se establecieron los acuerdos de trabajo y estudio de los Hermanos de la Restitución. El señor Collado fue asesor para la fundación de la comunidad de vida religiosa de los Hermanos de la Restitución. Llevó a cabo reuniones para este propósito con el sacerdote redentorista y colaborador de la Obra Misionera, el Rev. Padre Jorge Colón.

Para el año 2001 al 2002, el señor Collado visitó el Seminario de los Operarios del Reino de Cristo para reunirse con los seminaristas de la Obra Misionera de la Restitución que se mantenían en el Seminario de Toledo, España e invitarlos a ingresar de inmediato para recibir su ordenación sacerdotal, a través del Obispo del Parral, Mons. Corral.

 

Durante el periodo 2001 al 2003, el señor Collado fue entrevistado en Puerto Rico por el Doctor en Derecho Canónico, Rvdo. Padre Benito Gangoiti, en ese entonces abogado y asesor canónico de la Asociación de la Virgen del Rosario. Esta gestión fue importante para la defensa canónica ante la Santa Sede de la Asociación. El Señor Collado brindó información sumamente trascendental sobre el origen de la devoción a la Virgen del Pozo en Puerto Rico. Ofreció también información única sobre la trayectoria desde los sucesos sobrenaturales en 1953 hasta el momento de la radicación de los recursos administrativos ante la Curia Romana.

Para los años 2002 al 2003, se reunió con el Obispo de San Juan de la Maguana, Mons. Grullón para ser entrevistado sobre los detalles del origen de la Devoción a la Virgen del Rosario del Pozo, y el interés del Obispo de acoger la fundación de la Asociación de Laicos y las Hermanas de la Restitución en su Diócesis de la República Dominicana.

El señor Collado respondió, con gesta histórica, el cumplimiento del legado confiado a él por la Santísima Virgen del Pozo, legado que pone a disposición de la Santa Madre Iglesia Católica. Toda esta labor la llevó a cabo con el afán de que el mensaje de definición y restitución, además del mensaje profético donde la Virgen alertaba sobre la situación actual por la que atraviesa la Iglesia, llegara con urgencia a los dirigentes del Verdadero Camino, la única Iglesia instituida por Cristo.

Juan Ángel Collado, como testigo principal de la aparición de la Virgen del Rosario en el Pozo de Sabana Grande, Puerto Rico, es un apóstol fiel de la Virgen, enviado a difundir con fuerza el mensaje de restitución de la Madre del Verdadero Camino hacia el Padre, labor que aun en medio de una fuerte cruz de dolor, persecución y difamaciones, ha sabido llevar y sigue llevando a cabo para honor y gloria de Dios y de su Reina amada, María Santísima.

Sirva este resumen bibliográfico de la vida y obra del Sr. Juan Ángel Collado para mostrar su fiel respuesta al pedido que le hiciera la Virgen María, Nuestra Señora del Rosario del Pozo, cuando fue escogido por ella como custodio de sus mensajes y le encomendó la fundación de la Misión de Restitución que hoy en dia ha dado incontables frutos de conversión y santidad. Su obra y persona han recibido el ataque del mundo de las tinieblas que ha intentado destruir, sin éxito, la vasta labor de santificación que este hombre ha llevado a cabo por el mundo, con grandes sacrificios; más aún, marcado por Cristo con la cruz del dolor, como hace el Señor con sus elegidos.

 

“No extingáis el Espíritu, no despreciéis las profecías, examinadlo todo y quedaos con lo bueno.” 1 Tesalonicenses 5,19

 

 

Para más información:  www.virgendelpozo.org